El butilo, gracias a su gran flexibilidad, resistencia al envejecimiento y excelente adherencia a diversos sustratos, es uno de los materiales de sellado más utilizados en la construcción, la industria y aplicaciones técnicas. Sin embargo, elegir la forma adecuada de butilo – masilla, cinta, cordón o láminas – es clave para garantizar la durabilidad y eficacia del sellado. Cada forma responde a necesidades técnicas específicas, por lo que conviene saber cuál aplicar en cada situación.
1. Masilla de butilo – sellado y relleno precisos
La masilla de butilo es la forma más plástica y versátil. Puede aplicarse manual o mecánicamente y permite rellenar huecos irregulares con gran precisión.
Cuándo usarla:
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sellado de uniones metálicas y elementos de fachada,
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relleno alrededor de pasos técnicos,
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sellado de zonas de difícil acceso,
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aplicaciones que requieren un sellado flexible y no curado.
Permanece elástica y adhesiva durante muchos años, compensando movimientos estructurales. No es ideal en aplicaciones donde la estética o la repetibilidad dimensional sean prioritarias.
2. Cinta de butilo – sellado lineal rápido y limpio
La cinta de butilo es la forma más práctica para uniones lineales. Su ventaja principal es la facilidad de aplicación, fuerte adherencia y grosor uniforme.
Cuándo usarla:
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cubiertas: uniones metálicas, remates, canalones, chimeneas, lucernarios,
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sellado bajo instalaciones fotovoltaicas,
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instalación de ventanas y puertas,
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unión de membranas de cubiertas y fachadas.
Las cintas de butilo adhieren muy bien a metal, PVC, vidrio y hormigón, lo que las hace indispensables en la construcción industrial. No son adecuadas para huecos muy irregulares, donde masilla o cordón funcionan mejor.
3. Cordón de butilo – ideal para juntas profundas y estructurales
El cordón de butilo tiene forma cilíndrica con diámetro definido, lo que permite controlar con precisión la cantidad de material. Su principal ventaja es rellenar de manera segura juntas profundas o amplias sin que el material se desborde.
Cuándo usarlo:
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instalación de carpintería de PVC y aluminio,
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base de sellado bajo paneles y revestimientos,
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juntas de dilatación y juntas tecnológicas,
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aplicaciones que requieren una geometría uniforme del sellado.
Es resistente a la compresión y la deformación, por lo que es una excelente capa inicial de impermeabilización en sistemas multicapa.
4. Láminas de butilo – grandes superficies con alta estanqueidad
Las láminas de butilo, a menudo reforzadas con aluminio o PE, se utilizan para superficies amplias que requieren impermeabilización continua.
Cuándo usarlas:
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sellado de cubiertas planas, uniones de paneles y juntas de dilatación,
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aislamiento en sistemas HVAC,
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protección antihumedad en zonas húmedas,
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impermeabilización de contenedores, remolques y estructuras modulares.
Permiten cubrir rápidamente grandes áreas con una capa uniforme. Para detalles complejos, es mejor usar cinta o masilla.
Resumen
La elección de la forma de butilo depende del tipo de junta, la precisión requerida y el tamaño de la superficie. Masilla para áreas irregulares, cinta para uniones lineales, cordón para juntas uniformes y láminas para superficies extensas.