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Un precio por kilogramo más bajo del compuesto de butilo no implica necesariamente un menor coste de fabricación de la cinta. A igualdad de anchura y espesor, la densidad también determina el consumo de material. Al tener en cuenta las mermas, las dimensiones reales y el funcionamiento de la línea, la clasificación de las ofertas puede cambiar respecto a una comparación basada en el precio de compra.

Por ello, en las compras B2B conviene utilizar una unidad común de comparación: el coste de obtener 1000 metros de cinta que cumpla los requisitos acordados. Esto permite relacionar los criterios del departamento de compras con los resultados del proceso y la rentabilidad de la producción. El primer paso es calcular el coste del compuesto. El siguiente consiste en comprobar cuánto cuesta realmente transformarlo en un producto acabado.

Por qué el precio por kilogramo no basta para comparar compuestos de butilo

El kilogramo expresa la masa del material adquirido. Sin embargo, para fabricar una cinta con una sección transversal y una longitud determinadas se necesita un volumen concreto de compuesto. Dos formulaciones pueden tener densidades distintas, por lo que una misma masa dará lugar a longitudes de cinta diferentes.

La documentación del sector indica que las propiedades de los selladores de butilo dependen de su formulación y que no es posible asignar un único conjunto de parámetros a toda esta familia de materiales. Por tanto, el cálculo debe utilizar la densidad del compuesto específico, no la del caucho butílico sin formular. [1]

Un paso útil en la comparación es calcular el coste de un litro de compuesto. Como 1 g/cm³ equivale a 1 kg/l, multiplicar el precio por kilogramo por la densidad en kg/l permite obtener el coste de un litro de compuesto. Así se determina cuánto cuesta el volumen necesario para formar la sección de la cinta.

Esto no significa que deba elegirse el compuesto de menor densidad. Su idoneidad debe evaluarse en función de los requisitos de la cinta acabada. La densidad por sí sola no determina la adherencia, la durabilidad ni el comportamiento del material durante su transformación.

Una especificación común de la cinta como punto de partida

Una comparación rigurosa de ofertas comienza por definir el producto que se fabricará con el compuesto. Para ambas opciones deben acordarse:

  • la anchura y el espesor de la capa de butilo por separado, junto con las tolerancias admisibles;
  • el tipo de soporte y de protector antiadherente, cuando los haya;
  • los sustratos a los que debe adherirse la cinta y el método de aplicación;
  • la estanqueidad, la adherencia, la resistencia térmica y las demás prestaciones necesarias para la aplicación;
  • los métodos de ensayo y los criterios de aceptación del producto acabado.

En la documentación de los productos de butilo, la fuerza de pelado, las propiedades de cizallamiento, la densidad y la transmisión de vapor de agua se presentan como propiedades independientes, con sus correspondientes unidades y métodos de ensayo. Por tanto, una declaración genérica de «alta adherencia» no permite comparar dos materiales. [2]

También pueden compararse soluciones de distinto espesor si se ha confirmado que cumplen los mismos requisitos de uso. En ese caso, cada oferta debe calcularse a partir de su sección transversal real. Una misma longitud de cinta no garantiza que los productos sean equivalentes.

Cómo calcular el coste del compuesto para 1000 metros de cinta

Para una capa uniforme de butilo con sección rectangular, el cálculo se basa en la geometría y la densidad. Para una longitud de exactamente 1000 metros pueden utilizarse las siguientes fórmulas simplificadas:

En estas fórmulas, M es la masa del compuesto para 1000 m, en kilogramos; b, la anchura de la capa, en milímetros; h, su espesor, en milímetros; ρ, la densidad, en g/cm³; y p, el precio por kilogramo. El resultado K es el coste únicamente del compuesto para 1000 m, sin mermas de producción.

Así, para una anchura de 20 mm, un espesor de 1 mm y una densidad de 1,60 g/cm³, se necesitan 32 kg de compuesto para 1000 metros de cinta. El volumen de esta capa es de 20 litros.

La fórmula requiere las unidades indicadas y se aplica únicamente al butilo. La masa de la lámina de aluminio, del tejido no tejido, del papel separador o del núcleo de bobinado no forma parte de la masa del compuesto. Para perfiles de otra forma debe utilizarse el área real de la sección transversal, en lugar del producto de la anchura por el espesor.

Ejemplo de cálculo para dos compuestos de butilo

Supongamos que se fabrica una cinta cuya capa de butilo tiene 20 mm de anchura y 1 mm de espesor. En este ejemplo se considera que ambos compuestos cumplen los mismos requisitos de uso.

Los datos del ejemplo son hipotéticos. Se utiliza un precio por kilogramo de 1,60 para el compuesto A y de 2,00 para el compuesto B. Todos los precios y costes se expresan en la misma unidad convencional. La comparación supone las mismas condiciones de entrega.

Parámetro Compuesto A Compuesto B
Precio por kilogramo 1,60 2,00
Densidad 1,60 g/cm³ 1,25 g/cm³
Coste de un litro de compuesto 2,56 2,50
Masa de compuesto para 1000 m 32,00 kg 25,00 kg
Longitud teórica por 1 kg 31,25 m 40,00 m
Coste del compuesto para 1000 m sin mermas 51,20 50,00

 

El coste del compuesto para 1000 m es de 32 × 1,60 = 51,20 para A y de 25 × 2,00 = 50,00 para B. El compuesto B es un 25 % más caro por kilogramo, pero el coste del butilo necesario para fabricar 1000 metros de cinta es 1,20 inferior, es decir, aproximadamente un 2,34 % menos que el del compuesto A. Esto se debe a la menor masa necesaria para obtener el mismo volumen de capa.

Con las mismas dimensiones y el mismo nivel de mermas, el coste del material de ambas opciones se iguala cuando el precio de B es de 2,048 por kilogramo. Este valor se obtiene mediante el cálculo: 1,60 × 1,60 ÷ 1,25 = 2,048. En ese punto, el coste de B para 1000 m es de 25 × 2,048 = 51,20. Por encima de ese precio, B pierde su ventaja en el coste del compuesto, siempre que los demás supuestos se mantengan.

El resultado también depende del espesor real. Si se aplica una capa media de butilo de 1,10 mm en lugar de 1,00 mm, manteniendo la anchura, el consumo aumenta un 10 %. Por ello, conviene contrastar la dimensión nominal del pedido con las mediciones de la capa acabada y con la masa de butilo por metro.

Cómo tener en cuenta las mermas de producción y la recuperación de material

El cálculo geométrico muestra cuánto compuesto contiene una cinta fabricada correctamente. Para determinar el consumo real también debe incluirse el material utilizado en los arranques, las limpiezas, los cambios de formato y los productos que no cumplen los requisitos.

Si las mermas irrecuperables representan el 5 % de la masa de entrada, el producto conforme contiene el 95 % del compuesto introducido en el proceso. Por tanto, la masa necesaria debe dividirse entre 0,95. En el ejemplo de la tabla, el resultado es:

  • compuesto A: 32 kg ÷ 0,95 = aproximadamente 33,684 kg de material de entrada por 1000 m; coste: (32 ÷ 0,95) × 1,60 = aproximadamente 53,89;
  • compuesto B: 25 kg ÷ 0,95 = aproximadamente 26,316 kg de material de entrada por 1000 m; coste: (25 ÷ 0,95) × 2,00 = aproximadamente 52,63.

En ambas opciones, el coste del compuesto aumenta aproximadamente un 5,3 % respecto al cálculo sin mermas. Multiplicar la masa por 1,05 supondría utilizar otra base de cálculo: añadir un 5 % sobre la masa del producto conforme. Al comparar ofertas debe especificarse claramente a qué magnitud se refiere el porcentaje de mermas. Si el nivel de mermas difiere entre compuestos, debe aplicarse el valor correspondiente a cada uno.

El material efectivamente recuperado y reutilizado debe contabilizarse de manera que no se registre varias veces como consumo nuevo. No obstante, su reprocesado puede generar costes de mano de obra, energía y tiempo de máquina. Si el consumo real ya incluye las mermas, no debe volver a añadirse el valor de ese mismo compuesto perdido al coste de los rechazos.

Del coste del compuesto al coste total de fabricación de la cinta

Los costes de 51,20 y 50,00 indicados en la tabla corresponden únicamente al compuesto. No representan el precio de venta de la cinta ni su coste total de fabricación. Para comparar los costes de producción deben añadirse los siguientes conceptos, calculados por cada 1000 metros de producto conforme:

  • soporte, protector antiadherente, núcleos de bobinado y embalajes;
  • energía, mano de obra de los operarios y funcionamiento de los equipos;
  • arranques, cambios de formato, limpiezas y paradas;
  • control de calidad, retrabajos y reclamaciones, cuando existan datos que permitan imputarlos de forma fiable.

Debe mantenerse un único método de cálculo. Si el coste por hora de la línea ya incluye la energía y la mano de obra, esos conceptos no deben añadirse de nuevo. Los costes de compra deben compararse sobre una base común, aplicando el mismo criterio al transporte, los embalajes y los descuentos.

El rendimiento del compuesto en metros por kilogramo y la productividad de la línea en metros por hora son dos indicadores distintos. Ambos tienen importancia económica. Un material con un consumo más favorable en masa puede requerir más tiempo de transformación; la magnitud de ese efecto debe determinarse mediante una prueba, no darse por supuesta.

Cómo comparar compuestos durante una prueba de producción

Una prueba bien planteada debe aportar datos para tomar la decisión de compra. Que un compuesto pueda extruirse no basta para evaluar su rentabilidad. Conviene seguir este procedimiento:

  1. Defina un producto común y sus criterios de aceptación. Especifique la sección transversal, las tolerancias, los sustratos y las prestaciones. Confirme la idoneidad del material sobre los sustratos reales y en las condiciones de uso previstas, especialmente en lo relativo a la adherencia y la compatibilidad. [3]
  2. Registre las condiciones de funcionamiento de la línea. Anote las temperaturas, la velocidad, los ajustes de los equipos y el tamaño del lote. Utilice para cada compuesto unos ajustes justificados y acordes con las recomendaciones del proveedor; unos ajustes idénticos no siempre garantizan una comparación rigurosa.
  3. Mida el producto real. Compruebe la anchura, el espesor y la masa por metro de la capa de butilo por separado. Registre también la variabilidad de los resultados, para que la media no oculte tramos fuera de tolerancia.
  4. Contabilice el consumo de material. Incluya el material de entrada, las mermas, el material recuperado y el que permanece en los equipos o en los productos semielaborados. Compare lotes cuyos saldos iniciales y finales estén correctamente contabilizados.
  5. Calcule la longitud de cinta que cumple los requisitos. Incluya únicamente los tramos que satisfagan los criterios establecidos. Registre también la duración total de la prueba, de los arranques y de las paradas.
  6. Exprese el resultado por cada 1000 metros. Divida el consumo neto de compuesto, en kilogramos, entre la longitud de cinta conforme, en metros, y multiplique por 1000. A continuación, multiplique este indicador por el precio por kilogramo y añada los demás costes imputados.

El consumo neto así definido incluye el material incorporado al producto conforme y las pérdidas reales, teniendo en cuenta las devoluciones y las variaciones de existencias. Permite comprobar si la ventaja obtenida en los cálculos se mantiene en las condiciones de producción.

Qué datos solicitar al proveedor de compuestos de butilo

La solicitud de oferta será más útil si, además del precio por kilogramo, incluye:

  • la densidad del compuesto, su tolerancia y el método y las condiciones de medición;
  • la ficha técnica con los métodos de ensayo y la distinción entre valores típicos y garantizados;
  • las recomendaciones de transformación para el tipo de equipo utilizado;
  • los requisitos de almacenamiento y el plazo de conservación;
  • el formato de suministro, el pedido mínimo, el plazo de entrega y todas las condiciones de precio;
  • la posibilidad de suministrar material para pruebas y el método de verificación de la uniformidad entre lotes.

Conviene evaluar la oferta junto con el responsable de procesos y la persona encargada de calidad. La compra más favorable es la del compuesto que permita obtener el producto requerido con el menor coste total debidamente justificado.

¿Está planificando la compra de un compuesto de butilo? Prepare las dimensiones finales de la cinta, los requisitos de uso y el volumen de producción previsto. Solicite al proveedor los datos necesarios para el cálculo y las condiciones para realizar una prueba. Al comparar ofertas, tenga en cuenta el coste de 1000 metros de producto conforme con la especificación.

Preguntas frecuentes sobre el precio y el rendimiento de los compuestos de butilo

¿Puede un compuesto de butilo más caro reducir el coste de fabricación de la cinta?

Sí. Un precio por kilogramo más alto puede compensarse con un menor consumo de material o con un proceso de producción más favorable. El resultado final depende de la densidad, la sección transversal real, las mermas y los demás costes. La comparación debe referirse a cintas que cumplan los mismos requisitos.

¿Cuántos metros de cinta pueden fabricarse con un kilogramo de compuesto?

Depende de la anchura, el espesor y la densidad. En el ejemplo, para una capa de 20 × 1 mm, un kilogramo de compuesto con una densidad de 1,60 g/cm³ permite fabricar teóricamente 31,25 m de cinta; con una densidad de 1,25 g/cm³, se obtienen 40 m. Estos valores no incluyen las mermas.

¿Una menor densidad del compuesto implica una mayor calidad?

No. La densidad sirve para convertir la masa en volumen y calcular el consumo. Evaluar la calidad exige confirmar por separado las prestaciones, la estabilidad del proceso y la uniformidad de los suministros. La densidad por sí sola no permite deducir la composición ni la durabilidad del producto.

¿Puede compararse el coste de 1000 metros de cintas de distinto espesor?

Sí, una vez confirmado que ambas soluciones cumplen los requisitos de la misma aplicación. Para cada opción deben utilizarse sus dimensiones reales y sus resultados de producción. Reducir el espesor sin comprobar el funcionamiento de la cinta no demuestra un ahorro para un producto equivalente.